Rituales y Magia Astrológica
Los cielos, Brujos y Pitonisas, ancestros, magos, intuitivos, iniciados, apasionados y nosotros en un mismo plano astral, intentando encontrar posibles caminos que nos acerquen a nuestro sueños
Los cielos, Brujos y Pitonisas, ancestros, magos, intuitivos, iniciados, apasionados y nosotros en un mismo plano astral, intentando encontrar posibles caminos que nos acerquen a nuestro sueños
Espacio donde converge la sincronicidad universal. Signos y Planetas, Arcanos, Sabiduría Oriental y la Ontología.
Su fama moderna surgió a finales del siglo XIX, cuando se dijo que el egiptólogo Howard Carter sobrevivió a la "maldición de los faraones" tras abrir la tumba de Tutankamón gracias a que portaba una réplica de este anillo. Históricamente, la leyenda atribuye este conocimiento geométrico a los sabios de la civilización perdida de la Atlántida.
Hay días en que nuestra comunicación es más fluida, o descubrimos que somos muy conversadores y porque no muy buenos comerciantes. Seguramente estamos a mitad de semana, y Mercurio lo sabe a la perfección.
El guerrero y la Dama son dos planetas personales, que contrariamente pueden amarse y odiarse al mismo tiempo. Vitalidad y Armonía intentan convivir, pero no siempre lo logran... o si.
Este "maligno menor" puede desatar una tormenta y desatar demonios con la misma intensidad que construye, crea y genera vida infinita.
Somos infinitamente finitos y multitudinarios, nuestros días están calibrados bajo un reloj inundado de costumbres, agendas y compromisos. Un encierro a nivel mundial nos da vuelta la pagina para entender que somos mucho menos que una frágil partícula en un mundo terrenal.
A pesar de ser un planeta, muy pequeño y alejado, sus poderosas energías hacen estragos. A lo largo de la historia se lo ha bajado de categoría, pero sin embargo es el más poderoso de todos. Después de una "Experiencia Plutoniana", no volvemos a ser los mismos.
Las estrellas "fijas", influyen en nuestras vidas, mucho más de lo que imaginamos. Su protagonismo está oculto en nuestra carta, hasta el momento en que sucede algo fuera de lo común.
Este planeta social, restringe nuestro sentir, en ocasiones oprime nuestras emociones hasta inundarnos de un color gris y una tristeza vaga, profunda y permanente.